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lunes, 1 de octubre de 2012

Encuesta #1

La mina está de novia. Está más que blanqueada la situación entre ustedes: se desarmarían en la cama brutalmente. Hablan al respecto, se calientan pensándolo pero nada más que un orgasmo inmaculado.

La encuesta.

¿Ser bueno y al verse, compartir un mero encuentro amistoso o ser bueno al verse, y cuando menos se lo espera, susurrarle al oído lo dura que tenes la pija de solo pensar en cogértela contra esa misma pared?

¿Ser compasivo o un hijo de puta?
Que tentador.



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lunes, 13 de junio de 2011

Confesión de un autor.

Mi blog era realmente más entretenido cuando era más bien un debate, un intercambio de palabras, de energía, no un monólogo con insentivo auto-renovable.

Por lo menos yo lo siento así. No sé que les pasa a los que leen.



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martes, 22 de febrero de 2011

Exaltación, vorágine y necesidad.

Lo dije, lo digo y lo diré: la necesidad sexual de uno es directamente proporcional a la cantidad de sexo que uno tiene. Si el tiempo pasó, el agua pasó por debajo del puente por largo tiempo, uno se asienta, se estanca y la necesidad mengua; uno se olvida y se acostumbra a simplemente no hacerlo. Ahora, si la frecuencia de tener sexo es elevada, la necesidad se vuelve mucho mayor. Coges seguido, con fluidez, entonces de manera frecuente vas a tener las ganas, la energía, el entusiasmo y la necesidad de coger aún más. He dicho.

Cómo decía: ahora mis ganas de coger animalmente durante días enteros son elevadas, elevadísimas. ¿A alguien le sucede lo mismo? ¿Alguien en la misma situación?



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lunes, 21 de febrero de 2011

No podes decir que no te lo advertí.

¿Cómo se conocía la gente en un pasado lejano? ¿Cómo hace la gente que no quiere recurrir a esta red enorme infinita llamada “Internet”? Todo había de ser mucho más estático. Digo, si no vivías en una gran ciudad donde la población podía ser lo suficientemente grande como para que no te aburras, estabas condenado a la repetición en los rostros, al aburrimiento de los mismos sonidos. Hoy y hace unos quince años, Internet le abre la puerta a una nueva alternativa, ¿Verdad?

Bueno, no es nada nuevo esto que hablo, eso ya lo sé. Pero mi punto de comparación en realidad iba un poco más allá en este caso. Fijate, si antes ibas a un boliche y conocías a una persona ¿Qué pasaba? Ok, primero te entra por los ojos: “Que buena está esa mina” pensaba él. “Que fuerte está ese chabon” pensaba ella. Se conocían, se gustaban, de ultima se daban y ya. Después se volvían a ver y cuando él le preguntaba a ella qué música le gustaba, que cosas en la vida le generaban inspiración, que cosas le quitaban el aire, ella le decía que en sus tiempos libres ponía la radio y cantaba “Eres azúcar amargo” a todo lo que da y también le contaba con fervor como pasaba tardes juntando billetes de dos pesos para el juego de Julián Weich y tomando mate con la Pocha en la otra cuadra de ese barrio en Morón y cuando ella lo invita a él a su casa, él entra y ve colgado en su habitación todos los pósters de Chayanne, Ale Sans. Entonces nuestro protagonista agarraba y decía… “Ah… mira vos que lindo todo esto…” y por dentro se queda pensando que mejor se guarda su próxima pregunta. Que tal vez meterse en “Interpretaciones sobre letras de Luis Alberto Spinetta” no era un buen tópico de conversación.

Hoy en día encontrar, no te digo tu media naranja, pero tu cuartito de ciruelas, puede ser más fácil. Internet da lugar a todos los temas existentes en el mundo. Podes entrar a un foro sobre fanáticos de Sofovich, podes entrar a una página de adictos a las pasas de uva, realmente podes encontrarte con la gente con la que compartís gustos y todo lo que quieras. Podes evitarte el chasco de conocer a alguien y tener nulas similitudes. Hoy en día podes darte el lujo de filtrar el enfoque y poner el ojo donde más lo sientas.

¿A qué viene todo esto? Es una buena pregunta para hacer en este momento aunque no tengo la respuesta de todas maneras. Pero de lo que quería hablar era de un ejemplo: Si entraste una vez a mi blog y luego volves a entrar es porque te gustó, ¿No? Entonces ni hablar del caso de si me hablas, me escribís o en el mejor de los casos me mandas un mensaje, mail, lo que sea, voy a por lo menos darme una idea de que te tomas tú tiempo, que le dedicas un buen rato de tu día a pensar en sexo o las ganas de tenerlo. Imaginate que la mina escribe su blog de sexo. Ella habla de cómo se cansó de coger con su chongo #782, vos le mandas un mail, pegas la mejor onda con la mina. La invitas a tu casa, la mina suda lujuria. Te pregunta cual es tu habitación y al entrar se recuesta sobre la cama, te mira, te invita a acompañarla y ante sus ojos impresos de deseo, le preguntas si tiene ganas de conocer la habitación de tu hermanita. Ok, algo no está funcionando. ¿Qué quiero decir con esto? Que obviando este ejemplo, y en la mayoría de los casos, uno se hace una mínima idea de lo que puede esperar, dependiendo cual fue el filtro, según donde encontraste a esa persona.

Bueno, que sé yo. Solo tenía ganas de hablar de esto.



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viernes, 24 de septiembre de 2010

Y si no el sistema.. ¿Qué?

¿Y si un día dejo el anonimato de lado y te cuento como me llamo, te digo mi edad y hasta subo una foto mía? ¿Qué? ¿Se pierde la fantasía? ¿El chiste, la gracia? (Algunos inclusive, ya saben todo esto)
Tal vez ya no te mojarías más leyéndome. Tal vez te mojarías más. Ya sería una cuestión de gustos en ese caso.
¿Un mocoso de veinte ó un viejo verde de cincuenta?
Tal vez el fin, tal vez el comienzo.

¿Qué pensas vos?
[ Si estás leyendo esto, a mí me gustaría que comentes, por favor, seas quien seas. Gracias ]



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miércoles, 17 de febrero de 2010

Lágrimas del sol.

Recostada estaba. Sus piernas sobre mis hombros. Sus muslos rozaban mi pecho. La penetración era de lo más profunda así como nuestras miradas. La intensidad aumentaba en tanto mi pija hacía tope en su cuerpo, tocaba fondo, el final del camino. La velocidad se transformada con sus ojos, ahora desorbitados en una galaxia lejana. Mi cuerpo en ella y ella, inmóvil. Podía sentir como mi pija chocaba y una otra vez. Sus gritos se trastornaban en gemidos y luego, finalmente, en llantos.
En contra de todo pronóstico pensado, el brotar de sus lágrimas no tuvo mayor efecto en mí, que explotar un morbo siempre latente. A medida que se deslizaban por su mejilla, la locura emanaba. Y en unos instantes, solo quedaban dos cuerpos acabados en un negro sillón.

"Las circunstancias del lugar donde estaba haciendo el amor no eran las tradicionales, la primera vez que descubrí mi punto G fue impactante y me provocó un llanto, pero no de pena, sino de alegría, de gozo de placer, fue un poco angustiante porque sentía que venia o que había algo y cuando llegué al orgasmo fue como una liberación muy grande, una suerte de descompresión."

Despierta mi curiosidad el hecho de que sensaciones tan opuestas como el pináculo del placer, roce con aquello que es la última parada del mayor simbolo de tristeza: las lágrimas como manifestación del sentir. Sin embargo, las lágrimas suelen brotar de nosotros por distintos motivos: Enojo, frustración, pena, felicidad inclusive. La ecuación se iguala de ambos lados, pero no deja de parecerme curioso y por sobre todas las cosas, placenteramente morboso.



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jueves, 12 de noviembre de 2009

Puedo esperar por siempre. Tengo tiempo.

Sin lugar a dudas si hay algo que es muy importante en las relaciones humanas de toda índole, son los momentos. Cuando a veces nosotros vamos, el otro viene. O a veces cuando simplemente caemos en la realidad que nos rodea, el tren se acaba de ir frente a nuestros ojos.

Como piezas metamórficas, buscamos encajar en las distintas realidades. A veces explotamos de amor y alguien solo busca ser recipiente de él. Y cuantas tantas otras veces solo queremos darle todo nuestro amor, cariño y atención a una persona, y terminamos por darnos cuenta que esa persona no está en pos de atajarnos, sino que está con otras ideas, problemas o asuntos que resolver.

Es importante tener en cuenta esto para no caer en nuestra propia inseguridad. Es fácil creer que somos nosotros el problema, cuando no recibimos lo que esperamos o queremos esperar de aquella persona.

Creo que el secreto está en saber respetar esos momentos de cada uno y no precipitarse ante la furia de la ansiedad, que es capaz de pintarnos el más horrible paisaje a costa de todos nuestros miedos.

"Escribir es bueno, pensar es mejor. La inteligencia es buena, la paciencia es mejor" Siddharta.




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jueves, 1 de octubre de 2009

Placer oral desde el comienzo.

Realmente podes ser un gran besador; de esos que casi instantaneamente al sacar la lengua de la boca de tu compañera, ésta te hace saber lo bien que besas, lo mucho que le calientan tus besos, lo mojada que se puso de solo sentir lo acolchonado de tus labios. Te hace saber inclusive lo loca que se pone cuando siente tu lengua jugando en ella e inclusive no se priva de apretarte lo suficiente para que entiendas hasta donde la estás llevando con tu boca. Pero que nadie me venga a decir que si tu compañera no es una buena besadora, vos podés llevar las riendas del momento de todas maneras.

No hay más verdad que esa. Si besa mal, besa mal. Y se acabó todo.

No puedo explicar lo importante de este asunto en la vida sexual. Un beso calienta, un beso estremece, un beso revoluciona todo tu cuerpo. Un beso te para la pija, un beso te inunda. Un muy buen beso puede lograr que la persona menos pensada te genere ganas de arrancarle la ropa, sea cual sea el paradero de la parejita ahora en llamas.

Habría que ir probando y viendo que son las cosas a hacer. Los movimientos claves que gustan, revolucionan y cuales son aquellos que nos hacen pensar "¿Qué carajo estás haciendo, por favor?".

Cuando pregunté cuales de las chicas lectoras eran verduleras para hacer el test del ananá y la leche más dulce, todas se desentendieron. Asumo que acá todas se lavan las manos una vez más ¿No? Entonces a intercambiar lenguetazos y ayudar a los que aún buscan mover cielos y mares con unos besos. Les juro que todos salimos beneficiados.



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martes, 22 de septiembre de 2009

Amor de adentro hacía afuera.

Hay veces en donde simplemente tengo ganas de calentarme escribiendo. Recordando una situación, leyendo los comentarios que dejan, hablar con alguien sobre alguna cogida particularmente exquisita, etc. No voy a negar que imaginarme alguna lectora tocarse mientras me lee, me calienta. A decir verdad, es algo que me calienta y mucho.

Afortunadamente eso no es todo.

Encontré en este espacio, un lugar para expresarme, valga la redundancia. He aquí otra razón por la cual escribo en este lugar y no en un papel de un cuaderno, o un word y no me lo guardo solo para mí: siento que mi mensaje puede ayudar a alguien. A veces es mi mensaje y a veces (por si no lo notaron aún) el mensaje de alguien más, citando algún músico, poeta, diálogo de película, etc.

Me llena el corazón de alegría cuando alguien me dice que le sirvió algo que le dije, algún texto que escribí o cité. Que eso era lo que necesitaba leer en un día gris como este o aquel. Llegado a este punto, no pretendo el prestigio o el halago de si el texto es mío o de alguien más, solo pretendo que le sirva a alguien, así como en su momento me sirvió a mí.

La mayoría no escribe, no comenta, pero sé que muchos leen. Mi máximo deseo es que en los casos en donde siento que estoy diciendo algo, (cuando hablo de sexo, no me importa mucho la verdad) la persona que lee se detenga a meditarlo un poco, tal vez leerlo unas cuantas veces más y pensarlo en relación a uno mismo. Si lo digo y lo expongo acá, es porque realmente siento que puede ayudar a alguien, a una gran mayoría. Tomándonos solo unos segundos de conciencia por sobre la inercia y vorágine de leer todo lo que anda dando vuelta por la red sin detenerse a pensar un momento, les aseguro que muchas cosas van a ir mejor. Pero bueno, eso es solo mi deseo.

Hay tanto y tan poco a la vez para hablar ó decir. En el fondo solo quiero poder ayudar al que lo necesite (De esta manera. No faltará el/la que salte diciendo "Entonces andá a las villas a ayudar ahí que lo necesitan más" etc. Para mí, parte de la solución está acá y acá es donde yo estoy y acá quiero estar y ayudar)

Siéntanse totalmente libres de todo, de escribir, escribirse entre ustedes, escribirme. Muchas veces, aunque solo seamos letras en una pantalla, uno solo necesita que alguien haga evidente aquello que tenemos miedo de revelar.

No hay que ser Buddha, Cortázar ó Gandhi para ayudar profundamente a una persona. En esta vida y en la gran mayoría de los casos, la solución a casi todos los problemas está al alcance de la mano.

Se los juro por mi vida que es así. Pero es tan difícil de ver...



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martes, 18 de agosto de 2009

Lo que la bolsa en la cabeza se llevó.

A pesar de que a ellas les parescas lindo, les atraigas fisicamente.. a mi no. Pero como me calentás hijo de puta.— Me dijo sin ningún tipo de reparo.

En principio pensé que era muy morboso el asunto. Digo yo.. ¿Por qué estarías con una persona que no te atrae fisicamente? Y luego pensé... ¿Cuántas veces me cogí a una mina que no me llamaba mucho la atención, solo por su actitud o porque me echó esa mirada de "Meteme en el baño y garchame hasta el cansancio".

Si. Una vez más: actitud mata galán. Imagino que más de una vez habrán visto a ese pibe que.. bueno, no tiene mucho que ver con la terrible mujer que tiene a su lado. Se preguntarán ¿Cómo puede ser que esa mina le de bola al chabón este? Y lo más interesante sería pensar que esa mina tal vez viene de 4 relaciones con galanes que a la hora de ponerla, eran de cartón corrugado. En cambio este pibe, tal vez con unas palabras justas y un poco de sutileza, la haga temblar como una hoja de papel.

Afortunadamente existe lo que vulgarmente llaman "armas de seducción". Productos de largos estudios y análisis sobre con qué actitudes, con qué palabras las mujeres se innundan más fácilmente. En la libreta roja de las chongas deberíamos ir anotando: "Susurrarle al oido lo dura que tenés la pija por ella", "Preguntarle bien bajito si quiere que te la cojas despacito o bien fuerte como el otro día en el baño", "Despertarla chupándosela mientras está bien dormida" y así dependiendo de los gustos.

A nosotros nos pasa lo mismo. Si le diste una oportunidad a esta chica y te dio vuelta como un calzetín, (Les juro que esto pasa muy poco con las mujeres de hoy en día, pero a veces uno tiene algo de suerte) aunque poco te atraiga, realmente merece visitar tu cama de vez en cuando.

Después de todo, ¿Quien quiere a esa mina llena de curvas si el carnicero de la esquina vende unos bifes increibles?



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lunes, 1 de junio de 2009

Esto es ahora.

Una de las cosas que me fascina de esta vida, y por más redundante que parezca mencionarlo, es que las cosas no pasan hasta que pasan.

Uno puede planear y planear millonadas de cosas pero en el último segundo todo puede tomar un giro innesperado y ser algo totalmente distinto o directamente no ser.
Claramente también está el otro lado de la moneda, aquello que jamás te imaginas que podría ocurrir. Y cuando te querés dar cuenta estás viviendo una situación totalmente innesperada y hermosa.

Justo un día de esos bien feos, en donde lo único que uno quiere es una hermosa compañía para mirar una película y hacer cucharita bien calentitos, me ocurre esto. Lo interesante y divertido de la situación no es que justo se dió con una persona cualquiera, sino que fue justo ella. Ella, con la que pasé tantas cosas graciosas, calientes, divertidas. (y no tan divertidas también) Con ella que tantas veces nos apuntamos con la cámara y compartimos ese mismo amor. Justo con ella que había quedado algo tan pero tan pendiente para mi.

Que bien se siente saldar cuentas pendientes. Que las ganas acumuladas tengan una salida y un desquite al fin y al cabo. Y sobre todo, que sean sin planeamientos ni preámbulos. Un día simplemente de la nada, ocurren.

Y de yapa, que haya sido justo como te imaginabas que sería.



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miércoles, 27 de mayo de 2009

Blogueame, te blogueo, ¿Me blogueás?

Si comienzo a escribir con mayor frecuencia cosas que no tengan mucho que ver con sexo, como lo hice un par de veces acá y allá. ¿La gente me seguirá leyendo? Realmente es muy poco importante esa pregunta. Más importante sería pensar: ¿Para qué nos hacemos un blog? ¿Cual es la razón de ser del mismo? Digo ¿No? Porque si me voy a poner a escribir nada mas aquello sobre lo que la mayoria quiere leer...

Creo que una gran parte miente al responder esa pregunta. ¿Y vos? ¿Para qué te hiciste un blog? "Para descargar mis ideas", bueno, el Word es muy bueno para escribir, ni hablar de la hoja de papel y el lapiz. Habrá que buscar más profundo aún para encontrar la respuesta a esa pregunta.

Hay razones de todos los colores y todas valederas por igual. Desde hacerse un blog sexual para que alguien se moje y se toque al leerte, hasta gente que lo hace para insertarse en otra red social, como es blogger en este caso. Algunos me imagino que lo hacen para conocer gente, leer opiniones ó hasta discutir sobre sus problemas y los de los demas.

Bueno, seguiré divagando con mis ideas en la servilleta de algún bar, mejor. Por cierto, estos días otoñalmente soleados, me generan terribles ganas de pasar horas y horas sentado en algún bar, recibiendo los rayos del sol en mi cara charlando sobre el cantar de los pájaros, el susurrar de los árboles y el soplido del viento.

Solo necesito alguna persona que prefiera hacer eso antes de estar blogueando y leyéndome por la pantallita.



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lunes, 9 de febrero de 2009

Un poco de proteínas.

¿Qué asunto el de tragarse la leche, no? A mi me dijeron que mi leche es rica, así que no tengo drama. Pero muchas señoritas se quejan porque la leche de sus parejas es saladita, otras algo dulce, ó que les da cosita o asco. Más de una se cuestionó alguna vez si tragarse toda la leche o mejor que me acabe en otro lado. Hay otros casos donde es más un tema de seguridad, eso tiene más sentido.

Se habla mucho tambien de que depende de la alimentación del acabador. Pero el dato que me pasaron hace unos días fue que si comés mucho ananá te sale la lechita más sabrosa. Habrá que probar entonces.

Así que.. ¿Alguna de las chicas que lee el blog es verdulera y tiene ganas de hacer algunas pruebas gratis por unos ananás?


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martes, 20 de enero de 2009

¿Ver o no ver? Ese es el dilema.

¿Cuantas veces les ha pasado de conocer a alguien a través del fabuloso ciber espacio que nos une a todos nosotros?

Comenzamos porque algo, sea lo que sea, nos llamó la atención. Pueden ser muchas cosas a esta altura: Un mail de alguien X que quiere conocernos, leer un blog, paginas de encuentros, lo que sea que nos guste de una persona puede ser una buena razón para buscar la atención de ella o él.

El asunto se pone interesante cuando superamos esa etapa de ver aquello que esa persona expone a todos y nos adentramos en situaciones más personales. En otras palabras, el CHAT.

Listo, tenemos la atención de esa persona. Entramos en una nueva etapa de la relación entre dos entes. Y de los mil y un aspectos que pueden ocurrir, hoy voy a hacer incapié en uno y solo uno: la foto.

Empezamos a conversar, un completo extraño del que solo conocemos unas pocas palabras que le dió al mundo en su última entrada de blog. Nada más. Intercambiamos una serie de datos y preguntas que nos ayudan a conocer un milimetro más de esa persona. "¿Y dónde vivís?" "Ah si, perfecto, con el 41 me bajó a 3 cuadras de tu casa, buenisimo" "¿Y qué hacés de tu vida?" "Mirá vos, ¿Sos fotografo? Que bien, me encanta posar para la cámara" Y así las horas pasan, unas tras otras, los datos se convierten en experiencias y las experiencias en planes de algún día conocerse.

Claro, lo que leemos en nuestro monitor nos fascina. Nuestra cabeza comienza a ser una pelicula de fotografías y perfectos diseños de la persona que nos gustaría que el otro sea. En el mejor de los casos, llegamos a calentarnos por algo que nos dice o nos cuenta; inclusive a esta altura tal vez la conversación ya haya pasado por vertiginosos roces en donde nos veiamos juntos teniendo sexo desenfrenado, sucio y sin amor, en el primer telo disponible de belgrano.

"Entonces... ¿Tenés planes para el viernes a la noche?" Listo, es una cita; el desconocido nos cae bien por lo que pudimos obtener de un teclado y una pantalla. Nos encanta la música que escucha, lo bien que habla de su vida y lo que hace y hasta sabe decirnos unas palabras para calentarnos. ¿Qué puede salir mal?

Mi pregunta entonces es: ¿Le pido una foto?. Todo podría desbarrancarse en cuestión de segundos o nuestro líbido podría incrementar exponencialmente al ver esa foto veraniega en "mardel" con las chicas. Si le pido una foto y es hermosa, sería lo mejor que me podría pasar. Pero ¿Mirá si es todo eso que no deseo en la imagen física de una mujer? Exactamente lo mismo pasa del otro lado. ¿Mirá si no le gusto? ¿Mirá si despues de pasarle la foto, al rato me dice que el perro se comió su tarea y se tiene que quedar haciéndola de nuevo? (Que bueno que tengo la autoestima alta y no suelo tener esa clase de miedos, jaja)

Todo este asunto tiene una resolución más que lógica. Agradesco a la secreta porteñita la cual una vez escribió algo interesantísimo sobre este tema y de lo cual hablaré muy brevemente aquí. Decía básicamente que la atracción entre dos personas no solo pasa por aquello que entra por sus ojos, sino también por aquello que tienen dentro de sus cabezas. Que una persona nos puede calentar por su forma de ser, de hablar, de moverse, por sus ideales; más que por esos ojos y ese cuerpo que nos vuelve locos.

Tiene que haber un balance en el asunto. A pesar de que en el caso de que esté vacío ese contenedor de ideas ó que sea una persona super culta e interesante pero no nos mueva ni un pelo esos granitos en la cara; siempre existe ese sexo de una noche donde al día siguiente nadie sabrá nada del otro . Pero si me preguntan a mi, no son los casos que más me agradan. Siempre voy a preferir buenas charlas a todo momento, al mismo nivel de importancia que el mismisimo sexo.

¿Entonces? ¿Le pedimos la foto o mejor dejar de lado eso y que sea lo que Buda quiera? ¿Ver o no ver? Ese es el dilema.


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viernes, 7 de noviembre de 2008

Mirame y no me toques.

¿Alguna vio la película "A Lot Like Love"?

Bueno, Estoy harto de esos momentos en donde me enamoro por un ratito en el colectivo, en el supermercado, en la mitad de la avenida, y todo queda ahí. (A diferencia de la pelicula, en donde todo termina con Ashton Kutchner enamorándose y teniendo sexo desenfrenado en el baño del avión con una completa extraña) Siento que no gano absolutamente nada quedandome sin hacer nada. En cambio, si hago algo al respecto, puede ser muy redituable para mi vida. (Ojo, estamos hablando siempre de cuando es algo mutuo)

Claro, cómo dice miss sinceridad : "Una mirada masculina sostenida más de 3 segundos es deseo. Una femenina, envidia." ¿Sabes qué? No te la creo.

Llego a la parada del colectivo y la rubiecita de buenas tetas y ojitos delineados me hecha un ojo de arriba a abajo, se lo devuelvo, listo quedamos asi. Sigo esperando el bondi, la miro y me está mirando de nuevo, barbaro. Pero esta vez cagaste porque no te voy a bajar la mirada de vuelta...

Y si, a mi me cabía la petisa, así que la seguí mirando y ella muy simpática no parecía molestarle devolverme todos los ojos. Y así un rato. Yo con la esperanza de que se suba al mismo bondi que yo, y ella (a mi criterio) esperando que yo haga algo. Asi que seguí ahi, sin hacer nada. Cuando se subió a otro que no era el mio, terminó toda la historia, me mira por ultima vez, la miro, le sonrio y se va.

¿Empezarle a hablar de la nada? ¿ "Hola ¿Cómo te llamás? ¿Qué hacés de tu vida? Que cosa loca como nos miramos ¿No?" ? No, demasiado careta. No soy de esos que se te van a poner a hablar en la mitad del bondi para ver si te puede sacar algún dato.

Tendria que ir y anotarle en la mano o un papel mi celular o mi mail y así me ahorro el garrón de si la mina me miraba simplemente porque me paresco a su ex-novio que la dejó por otra. Y si la mina me miraba por curiosidad como dice la señorita Sinceridad, listo.. no me llama, no me manda mails y todos seguimos con nuestras vidas.

Ahora... si la mina me quería coger ahí en el poste del colectivo, calculo que por lo menos un mail me mandará. ¿No?

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